Carlos López Jall, Socio - Senior Advisor de Beka Finance, comenta para Proa Comunicación su perspectiva sobre la financiación corporativa en época de crisis.

En el momento de escribir este articulo nos encontramos inmersos en los momentos más duros de la pandemia generada por el COVID-19. El Gobierno acaba de decretar el cierre de la actividad industrial hasta el 9 de abril y el estado de alarma implementado como mínimo hasta el 11 de abril. Es un escenario sin precedentes en la reciente historia en España y con un potencial impacto económico muy severo.

Es además una crisis global que hoy tiene al 40% de la población mundial en cuarentena. Se han cerrado fronteras, aeropuertos, limitaciones al transporte ferroviario y por carretera, cierre temporal de comercios y empresas en todos los sectores.

Es un shock de demanda en la economía, que ha llevado a un ajuste a la baja muy significativo de los precios de los activos. La bolsa española ha caído un 22% durante el mes de marzo. El precio del petróleo está en los niveles mínimos de los últimos 18 años con la referencia WTI en 20 USD por barril y el Brent en 23 USD por barril. El índice de volatilidad VIX esta hoy en 66,52 cuando en enero estaba en 18,84. Todos los indicadores económicos apuntan a un escenario de recesión económica a nivel global. En España se prevé una reducción del PIB anualizado del 13%.

Ante este escenario a continuación reflexiono sobre las estrategias y alternativas posibles en la financiación corporativa para las empresas en España.

1.- Situación de partida

Los mercados de Capitales son muy eficientes y ajustan las valoraciones de los activos a los escenarios futuros con mucha rapidez.  La capitalización bursátil de la empresas cotizadas se ha reducido significativamente. Hay mas volatilidad, mayor riesgo e incertidumbre en la ejecución de los planes de negocio a futuro de las compañías. La reducción del crecimiento futuro de las empresas (menores ventas) conlleva por lo general una reducción del beneficio bruto de explotación (EBITDA) y del flujo libre caja (Free Cash Flow). Además aumenta la prima de riesgo y su impacto en el coste del capital y en el coste de la deuda. Con estos indicadores las valoraciones de las compañías se ven reducidas.

Ahora bien si el modelo de negocio era sólido antes de la crisis, es recomendable hacer ajustes pragmáticos y objetivos para garantizar la liquidez futura de las compañías y poder seguir siendo operativos y rentables durante la época de recesión. En mi opinión estamos ante un escenario de recuperación económica en U, donde será crítico superar el 2020 y ajustarse a un 2021 en recesión.

2.-  Medidas de gestión financiera

En el escenario al que nos enfrentamos hay que replantearse los planes de negocio futuros de las empresas, siendo mas conservadores y con el objetivo final de potenciar al máximo la liquidez del negocio.  Hay que estar muy atentos a la gestión del capital circulante o fondo de maniobra (Working Capital). Para llevar a cabo su actividad las empresas necesitan un conjunto de elementos de activo circulante ( materias primas, productos en curso, productos terminados, derechos de cobro, tesorería ).

Las empresas necesitan unos niveles permanentes de activo circulante. Como tienen un carácter de recursos permanentes su financiación optima debe ser también a largo plazo principalmente mediante dos vías: – financiación de proveedores y demás acreedores originados por los costes de explotación. – financiación por medio de recursos permanentes: patrimonio neto y fondos ajenos a largo plazo.  

En esencia cuando el periodo medio de pago es menor (días de pago) que el periodo medio de cobro ( días de cobro) hay un ciclo de caja positivo necesitándose financiación ajena ya que no es suficiente con la de los acreedores de la explotación. Para gestionar este ciclo de caja las empresas pueden gestionar las siguientes palancas: – canales y plazos de pago ( descuentos por pronto pago) – Gestión de existencias tanto de materias primas como de productos terminado.  Las inversiones en capital circulante supone una elección de rentabilidad-riesgo. En épocas de crisis conviene incrementar la inversión en capital circulante (política conservadora): Aumentando los niveles de stock de Existencias y el crédito a los clientes. Se incrementa la liquidez a costa de la rentabilidad.

Otras medidas conservadoras de gestión de la inversión de capital en activos fijos y en la política de retribución al accionista. Ya estamos viendo como las compañías están reduciendo sus inversiones de CAPEX, también están reconsiderando sus estrategias de fusiones y adquisiciones, y también están gestionando su política de retribución al accionista (reducción y o cancelación del dividendo) y la cancelación de los programas de recompra de acciones (Share buy backs).

Estas medidas de gestión conservadoras van dirigidas a optimizar y maximizar la liquidez  flujo libre caja. En momentos de crisis como la actual mas que nunca es de aplicación el tan venerado principio de Cash is King.

3.- Instrumentos de Financiación

Las empresas en épocas de crisis tiene que ajustar su estructura óptima de capital, la combinación de deuda + capital. Este valor optimo va a depender mucho del ciclo de vida de las compañías, no es lo mismo una (Start –up) , que una empresa en crecimiento, o una empresa en periodo de madurez. A medida que se reduce el riesgo en el ciclo de vida de las empresas aumentan las distintas posibilidades y fuentes de financiación alternativas de las empresas.

En épocas de crisis los mercados públicos de capitales sufren mucho la aversión al riesgo cerrándose como fuente de financiación para muchas compañías. Las salidas a bolsa y las emisiones de pagarés y bonos corporativos de empresas de alto riesgo (high yield) se ven muy afectadas teniendo el mercado casi cerrado. La financiación bancaria y la financiación alternativa son muy importantes en este escenario.

1.-En primer lugar es recomendable acudir a todas las fuentes de financiación posibles instrumentadas por el gobierno  para PYMES y autónomos en sus medidas anti crisis. Los avales del gobierno para la financiación bancaria de las Pymes. Préstamos ICO, y la financiación temporal de ayuda ofrecida por los bancos españoles.

2.- Hay una gran variedad de financiación alternativa en el mercado español. Según ASCRI hay en España unos 4.500 millones de euros disponibles para operaciones de Private Equity. Entendemos también incluye el Venture Capital en todos los estados de ronda de Financiación desde capital semilla a rondas posteriores de financiación. Los fondos tienen necesidad de invertir ese capital y me consta que siguen analizando operaciones.

3.- Fondos de deuda. En los últimos años han proliferado los fondos de deuda en España. Son fondos muy especialistas sectorialmente que se han establecido para la financiación de sectores muy concretos en España. Fondos de Real Estate, Fondos logísticos, Fondos Hoteleros, Fondos de energías Renovables por mencionar unos cuantos. También hay un ecosistema de fondos de financiación a corto plazo que permiten el descuento de facturas y adelantan su financiación.

Pueden ser un complemento al factoring de lo bancos.

En conclusión, mi reflexión es que saldremos de esta crisis, y cuando volvamos a nuestra rutina en la realidad post COVID-19, la gestión empresarial en época de recesión requerirá unos criterios de gestión conservadores y de flexibilidad financiera. La diversificación de fuentes de financiación y el ajuste de los planes de negocio al nuevo escenario permitirán que las empresas sigan operativas y sigan siendo rentables.

*** Carlos López Jall, Socio - Senior Advisor de Beka Finance.

Publicado por Proa Comunicación

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