Arturo García-Tizón, Partner and Co-Head of Acron Beka, aborda en esta tribuna el estado del sector del M&A en la actualidad y cómo ha evolucionado en los últimos años. ¿Cuál es, desde su punto de vista, la manera de afrontar la situación para seguir cerrando operaciones?

Recuerdo una charla con uno de los múltiples jefes que he tenido a lo largo de mi carrera, que hoy tiene especial vigencia para los que nos dedicamos a esto del M&A.

Mi ex jefe afirmaba que el trabajo de M&A es tremendamente retador, y requiere tener muchos títulos académicos: hay que ser currante, técnico, financiero, comercial, experto sectorial, teniente de pelotón, psicólogo y hasta fontanero. Pero además de todo esto, él defendía que hace falta un componente de buena suerte para cerrar operaciones. Y aquí viene la frase y el consejo que me dio, que tanto me gustó y que no olvido:

«Como manager y como gestor de equipos, acostúmbrate a pagar mejor a los banqueros con buena suerte».


Cómo afrontar la difícil situación del mercado


Claramente desde 2022 hemos entrado en un contexto en el sector de las fusiones y adquisiciones en el que conviene rodearse de «banqueros con buena suerte». Porque cerrar operaciones se ha convertido en una auténtica heroicidad.

La deuda está más exigente, existen dudas razonables sobre el futuro de determinados sectores, la todavía altísima inflación dificulta enormemente el realizar proyecciones de flujos de caja, y muchas gestoras de fondos de capital riesgo están con dificultades para levantar nuevos fondos y no tienen capital para invertir.

Además de todo esto, el nivel de intromisión burocrático-administrativa en este sector ha alcanzado niveles sorprendentes, e influye muchísimo en la ralentización de los cierres. Es rara la operación que no requiere una autorización administrativa o un expediente larguísimo (y muchas veces de mero trámite innecesario) ante autoridades regulatorias o de competencia en alguna jurisdicción. Incluso en cierto perfil de operaciones, vemos a políticos suplantando a accionistas de compañías privadas y opinando con gran osadía sobre si una empresa debe o no invertir en otra, vender un negocio o escindir éste en dos.

A veces la dificultad en cerrar operaciones proviene de la actitud de los propios profesionales que nos dedicamos a esta actividad. Reconozco que con frecuencia nos sorprende ver a gestoras de capital riesgo que llevan años operando en el mercado y con varios fondos invertidos, incapaces de hacer una operación si no es tirando a parado: negociación en exclusividad y no en subasta competitiva, múltiplo de compra bajo, la compañía debe crecer a doble dígito, estar sanísima financieramente hablando, con un super equipo directivo comprometido y un plan de adquisiciones con cara y ojos, eso sí, a múltiplos bajitos también.

«El contexto no ayuda a este tipo de inversores. El mercado está para quien se quiere remangar, y requiere ser creativo para que las transacciones ocurran y para crear valor en las compañías que se compran».

La caída en el volumen de operaciones cerradas con sello español (adquirida, adquirente o vendedor) en 2023 ha sido muy notable. El número de operaciones cerradas ha sido un 35% inferior al de 2022, y un 40% menos en valor de las mismas. En este contexto, resulta clave buscar operaciones de calidad, con contrapartes profesionalizadas, organizadas y acostumbradas a ejecutar transacciones de M&A, estar dispuesto a sudar la camiseta, a cocinar a fuego lento y no obsesionarse con los quick wins, y rodearse de «banqueros con buena suerte», fontaneros senior que las han vivido de todos los colores, centrados en que las cosas pasen, y que en definitiva permitan incrementar el hit ratio de las transacciones que se inician.

Arturo García-Tizón, Partner and Co-Head of Acron Beka
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